+ 8.000
En Ambar, nos especializamos en el servicio de retirada de amianto, ofreciendo servicios de primera calidad a empresas comprometidas con el cuidado del medio ambiente.
+150
Profesionales trabajando a tu disposición
+ 50.000
M² de plantas de residuos
+ 8.000
Clientes que confían en nuestros servicios
+ 80
Vehículos para tu disposición
── SOBRE NOSOTROS ──
El amianto, presente en materiales como tejas, tuberías o incluso componentes de automoción (embragues y frenos), es un agente químico altamente peligroso clasificado como residuo tóxico según el código 17 06 05* de la Lista Europea de Residuos.
En Ambar Plus, realizamos retirada de amianto, estamos inscritos en el RERA (Registro de Empresas con Riesgo por Amianto), y ofrecemos un servicio que cumple con las normativas actuales.
── CLIENTES QUE CONFÍAN EN NOSOTROS ──








¿Cumples con todos los requisitos legales en la gestión de tus residuos?
── ¿DÓNDE ESTAMOS?──
El amianto, también conocido como uralita, fue ampliamente utilizado en la construcción debido a su durabilidad. Sin embargo, con el tiempo o tras roturas, este material se vuelve altamente nocivo para la salud, pudiendo causar enfermedades graves como mesotelioma, fibrosis pulmonar o asbestosis.
En Ambar, gestionamos:
── TODO LO QUE DEBES SABER ──
El amianto contiene fibras tóxicas que, al ser inhaladas, pueden causar enfermedades graves como mesotelioma maligno, asbestosis o cáncer de pulmón.
El amianto suele estar presente en cubiertas de uralita, tuberías, revestimientos y depósitos de fibrocemento. Realizamos inspecciones para identificar su presencia.
En España, el uso del amianto está prohibido desde 2002. Además, la Ley de Residuos y Suelos Contaminados establece sanciones económicas para quienes no realicen su retirada conforme a las normativas.
Es obligatorio contar con los permisos gestionados por una empresa inscrita en el RERA para garantizar que el proceso cumple con la legislación.
Cumplimos con todas las normativas legales y garantizamos un servicio seguro desde la evaluación hasta la eliminación final de los residuos.
El incumplimiento puede acarrear sanciones económicas y supone un riesgo grave para la salud de las personas y el medioambiente.