¿Qué es RAEE? Definición y origen en el entorno corporativo

Índice

Los RAEE son los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), es decir, equipos que funcionan con corriente eléctrica, campos electromagnéticos o pilas y que, al dejar de utilizarse, pasan a la condición de residuo. La definición oficial incluye también componentes, subconjuntos y consumibles presentes en el aparato cuando se desecha. 

En el entorno corporativo, estos residuos aparecen de forma continua. No proceden solo de oficinas, sino también de naves, instalaciones técnicas, almacenes, comercios, cadenas de distribución, centros de mantenimiento y actividad industrial. Pantallas fuera de uso, pequeños aparatos con pilas, equipos eléctricos deteriorados o aparatos de gran tamaño sustituidos por renovación tecnológica son ejemplos habituales.

El problema es que muchas empresas siguen viendo estos residuos como un simple equipo inservible, cuando en realidad forman un flujo con requisitos específicos. Los RAEE pueden contener materiales recuperables, pero también componentes peligrosos que obligan a una gestión diferenciada. Por eso, en una empresa, la pregunta no es solo “qué hacemos con este aparato”, sino “cómo garantizamos una retirada, clasificación y tratamiento correctos”.

Clasificación de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE)

La clasificación de los RAEE es un paso esencial porque determina cómo deben almacenarse, transportarse y tratarse. El Real Decreto 110/2015 regula el flujo de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y establece las bases de su clasificación y gestión específica. 

Llevado al terreno operativo de empresa, esta clasificación cobra sentido cuando se traduce en tipologías concretas. En el caso de Ambar, la gestión se centra en RAEE de grandes aparatos con componentes peligrosos, RAEE de pantallas, RAEE de pequeños aparatos con componentes peligrosos, pilas, pequeños aparatos y grandes aparatos no peligrosos. Esta diferenciación es fundamental porque no todos los aparatos siguen el mismo circuito ni admiten el mismo tratamiento técnico.

Tabla de clasificación de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE)

Fracción RAEEClasificación RAEEQué incluyeEjemplos
FR1Aparatos de intercambio de temperaturaRAEE que enfrían, calientan o regulan la temperatura.Frigoríficos, congeladores, aire acondicionado, bombas de calor y radiadores con aceite, máquinas expendedoras con gases refrigerantes.
FR2Monitores y pantallasRAEE con pantallas o monitores que requieren tratamiento específico.Televisores, monitores, pantallas LED, LCD y CRT.
FR3LámparasResiduos de lámparas que deben recogerse por separado.Tubos fluorescentes, lámparas de descarga, bajo consumo y LED.
FR4Grandes aparatos eléctricos y electrónicosRAEE de gran tamaño, con alguna dimensión superior a 50 cm.Lavadoras, secadoras, lavavajillas, hornos, cocinas eléctricas.
FR5Pequeños aparatos eléctricos y electrónicosRAEE pequeños, sin ninguna dimensión superior a 50 cm.Aspiradoras, tostadoras, planchas, secadores, juguetes electrónicos y herramientas pequeñas.
FR6Equipos pequeños de informática y telecomunicacionesRAEE TIC pequeños, sin ninguna dimensión superior a 50 cm.Móviles, GPS, routers, teclados, ratones, c

Clasificar correctamente evita mezclas indebidas, reduce errores de almacenamiento y facilita una gestión conforme a normativa, especialmente cuando el residuo contiene partes sensibles o potencialmente peligrosas.

Normativa vigente sobre gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos

La gestión de RAEE en España debe entenderse a partir de dos referencias principales. La primera es la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, que fija los principios generales de la política de residuos. La segunda es el Real Decreto 110/2015, que desarrolla el régimen específico de los RAEE. 

La Ley 7/2022 establece que la gestión de residuos debe realizarse sin poner en riesgo la salud humana ni causar daños al agua, al aire, al suelo, a la fauna o a la flora. También consagra la jerarquía de residuos: prevención, preparación para la reutilización, reciclado, valorización y, solo en último lugar, eliminación. 

Aplicado a los RAEE, esto significa que las empresas deben apostar por una gestión ordenada, técnica y trazable, especialmente cuando se trata de residuos con componentes peligrosos, pantallas o pilas, siempre siguiendo la directiva de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos indicada anteriormente.

¿Cómo es la correcta gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos?

La correcta gestión de aparatos eléctricos y electrónicos empieza por identificar el residuo, etiquetarlo y separarlo del resto de flujos. Después debe realizarse la recogida del residuo evitando que los RAEE se mezclen con otros residuos o se almacenen sin criterio técnico.

A continuación, el residuo pasa a una fase de clasificación y revisión, donde se determina su tipología y dependiendo de los materiales y componentes que tenga se trata de una forma u de otra.

Para una empresa, esto se traduce en una necesidad práctica: En Ambar hacemos la gestión integral de estos residuos; Etiquetado, recogida y clasificación del residuo, una vez analizado y dependiendo de los componentes del material se derivará a planta final para su correcto reciclaje en el caso de que se pueda recuperar.

La importancia de la trazabilidad en los RAEE

La trazabilidad permite saber qué residuo se ha generado, cómo se ha clasificado, qué circuito ha seguido y cuál ha sido su tratamiento final. En residuos como pantallas, pequeños aparatos con componentes peligrosos o pilas, este control resulta imprescindible porque reduce riesgos y acredita una gestión conforme a normativa. La trazabilidad no es solo una obligación documental: es una garantía de control, seguridad y cumplimiento. 

Qué peligros conlleva la no gestión de los RAEE

No gestionar correctamente los RAEE implica asumir riesgos ambientales, operativos y legales. Puede producirse pérdida de materiales valorizables, tratamientos incorrectos de componentes sensibles, falta de control documental e incumplimientos normativos. Además, una mala gestión perjudica la imagen ambiental de la empresa y la aleja de los criterios actuales de economía circular. 

Por eso, para empresas que generan grandes aparatos con componentes peligrosos, pantallas, pequeños aparatos con componentes peligrosos, pilas, pequeños aparatos y grandes aparatos no peligrosos, trabajar con Ambar significa transformar una obligación legal en una gestión de residuos segura, especializada y alineada con la realidad operativa.

  • Gestionamos la retirada, recogida y gestión de los siguientes RAAES:
  • 160213*-41* Grandes aparatos (dimensión exterior superior a 50 cm) con componentes peligrosos.
  • 160214-42 Grandes aparatos (con una dimensión exterior superior a 50 cm) 
  • 160213*-51* Pequeños aparatos (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm) con componentes peligrosos y pilas incorporadas.
  • 200136-52 Pequeños aparatos.
  • 200135*-61* Aparatos de informática y telecomunicaciones pequeños (sin ninguna dimensión exterior superior a 50 cm) con componentes peligrosos
  • 200123*-12* Aparato eléctrico de aire acondicionado.
  • 200121*-31* Lámparas de descarga (mercurio), no LED y lámparas fluorescentes
  • 200136-32 LED
  • Otros…

¿Quieres retirar alguno de estos RAAES de tu empresa?

    Solicita tu presupuesto

    Rellena el formulario y te contactaremos lo antes posible.

    Tipo de consulta*

    SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER