La generación de residuos de las empresas es un aspecto cada vez más importante, sobre todo en lo que se refiere a cómo gestionarlos. Es decir, ¿qué hacer con estos residuos? ¿Cómo aprovecharlos o, al menos, evitar que supongan un problema para el medio ambiente?
Ante esta necesidad surgen distintas opciones y una de las más recomendables es la de realizar un plan de gestión de residuos.
¿Qué es un plan de gestión de residuos?
Un plan de gestión de residuos consiste en un documento que describe de forma detallada todas las acciones, recursos disponibles y condiciones que tiene que asumir una empresa con respecto a los residuos que realiza, según cada área o departamento y proceso productivo.
Si vemos de un plan de gestión de residuos ejemplos, nos damos cuenta de que la mayoría de ellos giran en torno a 3 factores determinantes:
- Los residuos que se generan.
- Las medidas de prevención propuestas.
- Los costes que supondrán estas acciones.
Cómo hacer un plan de gestión de residuos
La mejor forma de hacer un plan de gestión de residuos es contratar a una empresa profesional, que analice la situación concreta de la compañía y pueda elaborar este documento, con todos los recursos disponibles.
Ahora bien, a nivel general, un plan de gestión de residuos se elabora siguiendo estas fases:
Identificación de residuos
Una empresa produce residuos de diversa tipología. Identificarlos y clasificarlos en función de su estado y peligrosidad, ayuda a configurar una gestión más oportuna de todos ellos.
Establecer los objetivos
Es importante identificar objetivos concretos a cumplir, para medir cuánto nos acercamos a ellos o si los alcanzamos. Lo más importante es reducir su impacto ambiental y proteger la salud de los profesionales y al entorno en general.
Detallar medidas de prevención
Este es el apartado más relevante de un plan de gestión de residuos, dado que describe de forma detallada todas las acciones preventivas en cuanto a generación, tratamiento y almacenamiento de los residuos.
Registro de residuos
Un registro pormenorizado permite comprobar si la generación de residuos está desarrollándose según los planes previstos y, sobre todo, que también se aplica una gestión óptima.
Evaluación corporativa del plan de gestión de residuos
La empresa debe comprobar la viabilidad de un plan de gestión de residuos y aprobar su puesta en marcha, para que se inicien todas las acciones descritas en el mismo.
¿Por qué es importante tener un plan para gestionar residuos?
Un plan de gestión de residuos es importante por los beneficios que ofrece a todos los niveles, tanto a la empresa, como a trabajadores, al entorno y a la sociedad en general:
- Con estos planes se optimizan los procesos productivos y se reducen costes innecesarios.
- La empresa confirma su posición hacia la defensa del medio ambiente y transmite una imagen positiva y comprometida con el entorno.
- La gestión de residuos evita el desperdicio y las posibles consecuencias si no siguen un proceso controlado.
- Con estos planes se reduce el impacto medioambiental y se protege la naturaleza.
- Fomentan procesos de reutilización de materiales, con todas las ventajas que suponen.
Plan de gestión de residuos ejemplos para tu negocio
Si buscas un plan de gestión de residuos o modelos que puedas aplicar a tu negocio, debes tener en cuenta que en este servicio la personalización resulta clave, para aprovechar al máximo los recursos de la empresa en base a los residuos concretos que genera.
En Ambar te ofrecemos el servicio de elaboración de planes de gestión de residuos, con el que puedes contar con un plan completo y adaptado a las necesidades de tu negocio.
En cualquier caso, un ejemplo de plan de gestión de residuos debería llevar, como mínimo, los siguientes apartados:
- Datos completos de la organización.
- Objetivos marcados en el plan de gestión de residuos.
- Marco legislativo sobre el que basarse, en función de la actividad de la empresa y los residuos generados.
- Inventario de todos los materiales que entran en los procesos productivos.
- Análisis detallado de residuos, tratamiento, almacenamiento y traslado.
- Seguimiento de los residuos generados y su gestión.
- Acciones previstas para todas las fases de producción, con el fin de reducir los residuos y de gestionar los existentes.
- Supervisión continua para comprobar que el plan de gestión de residuos se aplica correctamente.

