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Economía circular: Producir, consumir y reutilizar

El modelo económico lineal «extraer materias primas, producir bienes, consumir esos bienes y generar residuos» ha traído muchos efectos negativos. Como la sobreproducción, los daños al ecosistema, el exceso de competitividad, los precios volátiles y el estancamiento de la demanda.

En la última década ha tomado fuerza la alternativa de promover una economía que sea más circular. Varios ejemplos demuestran que los productos pueden revalorizarse y mantenerse en el ciclo económico durante el mayor tiempo posible.

El modelo lineal favorece una dinámica económica que muestra síntomas de vulnerabilidad. Por el contrario, la economía circular ha comenzado a mostrar los beneficios y transformaciones que pueden alcanzarse.

Hoy las empresas producen o adquieren materias primas que utilizan en la fabricación de productos que venden en el mercado. Y que luego son desechados por los consumidores cuando comienzan a carecer del valor original con el que fueron comprados. Este paradigma de producción económica es totalmente diferente en la economía circular.

¿Qué es la economía circular?

En esencia la Economía Circular es una alternativa al actual modelo de lineal de producción y consumo. En definitiva, es construir un sistema económico más resiliente y adaptable a la escasez de materias primas y recursos naturales que no frene el crecimiento económico.

El sistema de producción y consumo clásico generó desarrollo económico y bienestar social. Lo que ha sucedido es que, tanto el desarrollo económico como el bienestar social han comenzado a mostrar grandes brechas.

Algunas consecuencias del crecimiento económico acelerado han sido: la expansión urbana, el incremento de la población mundial y por ende, el crecimiento del consumo. Esto ha mantenido niveles altos de producción de bienes,y competitividad de las empresas por captar la atención de los usuarios. Lo que sucede es que vivimos en un mundo de recursos limitados.

Precisamente la Economía Circular parte de reconocer esa limitación. Enfatizando la necesidad de aprovechar y revalorizar de forma constante los recursos que existen. Así como, los productos que se elaboran.

La Economía Circular:

  • Mantiene la utilidad de los recursos, productos y materiales, en la cadena de valor.
  • Preserva los recursos naturales.
  • Optimiza el rendimiento de esos propios recursos.
  • Minimizan los riesgos al gestionar flujos renovables.

En resumen, se trata de un sistema económico escalado, que permite revalorizar un producto a partir de sus propios componentes.

La producción de bienes en la Economía Circular sigue una dinámica económica más sistémica e integral. Atiende, por ejemplo, las necesidades reales de la sociedad de acuerdo con las capacidades ambientales.

Uno de los objetivos principales es lograr un equilibrio entre el crecimiento económico, el bienestar social y la sostenibilidad ambiental. Este equilibrio beneficiará la vida de próximas generaciones.

La capacidad del ecosistema de renovar los recursos extraídos es mucho más lenta que la actual explotación de esos recursos. Y de igual manera es limitada la capacidad del ecosistema de adaptarse al impacto negativo de la contaminación.

Principios de la economía circular

La influencia de la Fundación Ellen MacArthur ha sido importante en la percepción general de la economía circular. Que ofrece una propuesta de cambio radical. Según su estudio “Hacia una economía circular: motivos económicos para una transición acelerada”, la economía circular se basa en tres principios fundamentales:

Conservar y mejorar las condiciones de los recursos naturales, controlando las reservas finitas y promoviendo el uso de recursos renovables para sustituir, en cada caso que se necesite, el uso de los recursos no-renovables. El ejemplo más directo sería el reemplazo de los combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón) con energía renovable.

 

Optimizar el rendimiento de los recursos aprovechando al máximo la revalorización y utilidad de los productos que se crean y sus componentes, extendiendo de esta forma sus ciclos de vida útil. Este principio depende en gran medida de que el diseño original del producto incluya las posibilidades de reutilización y reciclaje.

 

Lograr la eficiencia del sistema productivo evitando o minimizando tanto los efectos negativos directos que se puedan causar en la salud humana, relacionados con la propia actividad económica, como los efectos negativos externos que pueden afectar el uso de los suelos y la contaminación acústica, del agua y el aire, o en el simple vertido de los residuos.

 

La expresión directa de estos principios   en la actividad económica son seis acciones: Regenerar, Compartir, Optimizar, Bucle, Virtualizar y Intercambiar. Estas acciones conforman el llamado marco de referencia ReSOLVE (regenerate, share, optimise, loop, virtualise y exchange).

A nivel práctico estas acciones pueden resumirse en:

  • Uso de energías de fuentes renovables.
  • Mejorar la conservación del ecosistema y devolver recursos biológicos recuperados a la biosfera (regenerar).
  • Compartir productos y servicios, prolongar la vida útil de los productos, diseño responsable (compartir).
  • Aumentar el rendimiento/eficiencia del producto, eliminar los residuos de la cadena de producción y de suministro (optimizar).
  • Reciclaje, reconstrucción y reutilización de productos, extracción componentes bioquímicos de los residuos orgánicos (bucle).
  • Reducir residuos gracias a la digitalización de productos como libros y música (virtualización).
  • Aprovechar las ventajas de las nuevas tecnologías y los nuevos productos y servicios (cambiar).

Economía circular = nueva estrategia de producción

En el nuevo modelo económico que promueve la economía circular se halla un cambio en la estrategia de producción. La creación de valor, en un modelo económico circular, está condicionada por la naturaleza reutilizable que posea el producto después del uso inicial para el que fue fabricado.

Dos elementos imprescindibles son el diseño y la innovación aplicados a la concepción original de cada producto. Una vez que se logre el diseño responsable de producto, es más fácil reutilizar o en última instancia reciclar.

La posibilidad de reparar o reciclar un producto y reutilizar sus componentes depende de la flexibilidad del diseño original del producto. Un diseño pensado para la economía circular puede hacer que los productos se utilicen más tiempo, se reparen, se actualicen, se reutilicen y se reciclen en lugar de desecharlos.

Un diseño responsable de producto facilitaría también la tarea de las personas que clasifican los materiales reciclados. Que desmontan los productos a fin de recuperar componentes y materiales valiosos.

Se estima que el coste de fabricar teléfonos móviles se reduciría un 50% por dispositivo, si los responsables de su fabricación:

  1. Diseñaran los teléfonos de manera que fueran más fáciles de separar.
  2. Incentivaran el ciclo inverso.
  3. Ofreciesen incentivos para que los usuarios devuelvan los teléfonos en desuso.

Ciclo Inverso en Economía Circular

Incentivar el ciclo inverso es importante en la economía circular. Mediante este ciclo se revalorizan materiales y productos tras su uso inicial. Para que este ciclo inverso funcione es vital que exista un sistema de recogida y tratamiento de calidad. Acompañado de un sistema de reciclaje que facilite la segmentación de productos concluido su primer ciclo de vida útil.

En cuanto a la innovación, otro de los ejes centrales de la economía circular, debe proveer a los usuarios soluciones integrales que aprovechen de forma óptima los recursos. Los avances tecnológicos que existen hoy permiten mayor eficiencia en los procesos de producción. Invertir en innovación y tecnología para hacer que en la producción de bienes se respete más el ecosistema tiene todo el sentido del mundo.

Beneficios de la economía circular

Es larga la lista de beneficios que podría aportar una transición hacia una economía más circular. Parte de esos beneficios se pueden resumir a tres grandes campos: económico, medioambiental y social.

Beneficios Económicos de la Economía Circular

Desde el punto de vista económico los principales beneficios de la economía circular son la reducción al máximo de la obsolescencia de un producto, el mayor uso de insumos reciclados y por ende, la reducción de gastos asociados a la adquisición de nuevos insumos. Con un modelo económico gestionado a partir del ciclo inverso se evitan las interrupciones en la cadena de producción y suministro, debido a que en una producción descentralizada y basada en la reutilización aumenta la posibilidad de obtener recursos alternativos.

Con la extensión del ciclo de vida de un producto, se potencia la interacción entre las empresas y sus clientes. La creatividad de los nuevos modelos empresariales puede potenciarse con la economía circular en lo que a soluciones se refiere.

La previsión es que si Europa sigue un modelo de economía circular los beneficios económicos podría alcanzar ganancias de 1,8 billones de euros, es decir, 0,9 billones más que lo que se conseguiría siguiendo el modelo de desarrollo económico lineal.

Beneficios Medioambientales de la Economía Circular

Entre los beneficios ambientales se encentran:

  • El control del agotamiento de los recursos y materias primas vírgenes.
  • La mayor utilización de fuentes renovables de energía como la eólica y la solar.
  • La minimización de daños al clima.
  • La biodiversidad.

Un beneficio medioambiental importante está relacionado con la reducción de la generación de residuos y emisión de gases contaminantes. Las emisiones de CO2, por ejemplo, podrían descender hasta un 48%.

Beneficios Sociales de la Economía Circular

El principal beneficio social de la economía circular es la oportunidad que ofrece de fortalecer el bienestar y la prosperidad. El uso eficiente de un producto revalorizado y reutilizado provoca cambios en el comportamiento de los usuarios, aumentando sus sentidos de cooperación y participación.

La economía colaborativa y sus nuevos modelos de negocio, demuestran que existen formas de hacer que comparten visión con la necesidad de modificar los patrones económicos clásicos. Priorizar el acceso por encima de la posesión contribuye también a fomentar una economía más circular.

España y la economía circular

En nuestro país, a partir de la crisis, el modelo económico basado en el consumo intensivo se vio afectado y la consecuencia directa de ello fue una reducción en el consumo de materiales. Esta situación podía significar que se estaba produciendo una transición hacia un modelo económico más sostenible, pero la realidad posterior ha demostrado que esa desaceleración y desmaterialización relativa fue producto de la interrupción que significaba la misma crisis.

A pesar de que la posición desfavorable que ocupamos, en relación con otros países europeos en la economía circular, existe una voluntad de mejorar los planes estratégicos que existen sobre la gestión de residuos y el reciclaje.

Cifras sobre los residuos generados en España

Las cifras ubican que al igual que sucede a nivel regional, en España el vertedero continua siendo el destino principal de los residuos sólidos, con volúmenes superiores a la media de los residuos que se gestionan anualmente.

Del total de residuos sólidos generados se realiza una valorización energética del 13,5% mientras que los niveles de reciclaje no alcanzan el 20%. Aunque esta situación difiere bastante de los principios de la economía circular sobre la minimización del uso de recursos y potenciar la reutilización sobre los depósitos en vertederos, sin embargo, se han logrado avances como aumentar el número de instalaciones de tratamiento mecánico-biológico, de clasificación y de compostaje.